"El corazón mastica lágrimas de tiempo ciego de ver esa luz oculta la velocidad de la existencia donde reman las imágenes lucha, no se deja ir.

 El corazón se agrieta bajo miradas tristes cabalga en tormentas que riegan fuego levanta pechos aminorizados de vergüenza, sabe que el método no es solo leer y seguir también desea ver el infinito azul.

El corazón se sienta a pensar las cosas, lucha por no caer en lo común, intenta aprender a amar sin herir, respira el sol dándose coraje, se entrega, viaja a la razón.
 
El corazón pelea entre ciénagas, bordea la línea del inframundo, cae sin fuerzas y no se entrega a lo fácil mientras pasos desparejos de embriaguez despiertan, despiertan la quietud".

 

 

Soy Martín Bustamante, estoy preso en la Unidad 48 de San Martín, hoy es mi día de salidas transitorias. Y a mí la poesía y la literatura me cambiaron la vida.